La mayoría de los problemas entre las familias anfitrionas y su au-pair se pueden resolver mediante una conversación abierta. Explica tus preocupaciones de manera honesta y pregunta también al au-pair sobre su punto de vista. A menudo, las diferencias culturales provocan malentendidos, y después de este intercambio, probablemente se comprenderán mejor.
Si los conflictos no se pueden resolver, el contrato del au-pair puede rescindirse respetando el plazo de preaviso. Contacta con la agencia de colocación para que puedan encontrar rápidamente una nueva familia anfitriona para el au-pair.