La legislación establece que las familias anfitrionas deben cubrir ciertos costos directos e indirectos.
Los pagos directos incluyen una asignación mensual, una contribución a los costos del curso de idiomas y un seguro de Au-pair. Los costos indirectos incluyen proporcionar una habitación privada, alimentación y dos días de vacaciones por mes. Se recomienda planificar unos 800 euros al mes.