Las estancias como au pair ofrecen muchas ventajas a los jóvenes. Podéis aprender un idioma extranjero y conocer una nueva cultura con muy pocos gastos. Gracias a la convivencia estrecha con una familia local, os integráis en la vida cotidiana y descubrís una forma de vivir que quizá hasta entonces desconocíais. De este modo, ampliáis vuestros horizontes y ganáis confianza en vosotros mismos, ya que no todo el mundo se atreve a vivir y superar una experiencia de este tipo. Además, pueden surgir nuevas oportunidades. Conocéis a personas interesantes y quizá decidáis realizar una formación profesional o estudiar en una universidad del país de acogida.
Las familias anfitrionas también se benefician de la estancia de un au pair, sobre todo porque reciben una ayuda flexible y económica para el cuidado de los niños. El au pair puede llevarlos a la guardería o al colegio y colaborar en tareas domésticas ligeras. Para los niños, el contacto con una persona de otra lengua y cultura también es muy valioso. Desde pequeños conocen otras perspectivas y diferentes formas de resolver problemas.